Este oasis de tranquilidad, a tan solo 7 km del bullicio de la ciudad, ofrece un ambiente acogedor que te hará sentir como en casa. La arquitectura tradicional del establecimiento incluye un área de comedor donde disfrutarás de un delicioso desayuno continental y especialidades marroquíes, complementadas por el calor de un acogedor fuego de chimenea.
En el compromiso por ofrecerte una estancia inolvidable, el personal está encantado de organizar actividades emocionantes como excursiones a caballo, en camello o en quad. No te pierdas la oportunidad de explorar la belleza natural de los Jardines de Majorelle y el Jardín Harti, dos lugares dignos de una visita. Para aquellos que viajan en coche, el establecimiento cuenta con aparcamiento exterior para vehículos y aparcamiento interior para motos, facilitando tu llegada.
Las habitaciones en Villa Latifa son verdaderas obras de arte, decoradas con artesanía local y el característico tadelakt. Cada habitación cuenta con aire acondicionado, baño privado con bañera y productos de aseo gratuitos, asegurando tu comodidad durante la estancia. Desde tu ventana, podrás disfrutar de impresionantes vistas a las montañas del Atlas o a la refrescante piscina, perfecta para relajarte después de un día explorando.
La oferta gastronómica se enriquece en el restaurante de Villa Latifa, donde la cocina marroquí cobra vida. En el exterior, encontrarás una piscina rodeada de una terraza amueblada, ideal para desconectar bajo el sol. Además, tendrás a tu disposición acceso a Wi-Fi gratuito en toda la propiedad, para que puedas compartir cada momento especial.